Presidente de Estados Unidos firma ley Renacer que promueve más sanciones para Nicaragua

La última semana ha sido muy movida para Nicaragua, ya que esta domingo 07 de noviembre se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en el país centroamericano, en donde la dictadura de Daniel Ortega se adjudico un nuevo mandato, en unas elecciones catalogadas por la oposición y la comunidad internacional de ser fraudulentas.

El partido de gobierno con control total de los principales poderes del estado en Nicaragua, encarceló a los principales siete líderes políticos opositores que querían enfrentar a Ortega en unas elecciones, sin embargo fueron arrestados y acusados de diversos cargos, incluido «traición a la patria», por el hecho de solicitar sanciones en clntra de la dictadura sandinista ante la comunidad internacional.

El propio día de las elecciones, el presidente de Estados Unidos emitió un comunicado oficial a tráves de la difusión oficial de la Casa Blanca, en la cual catalogo las elecciones de una verdadera «pantomima» ya que no fueron justas ni transparentes y otras naciones han declarado no reconocer los resultados de las mismas.

Este miércoles el presidente Joe Biden firmó la ley Renacer en la Casa Blanca, una ley llamada «Ley de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral», la cual da lugar a nuevas sanciones políticas y económicas en contra del régimen de Ortega en Nicaragua.

Las enmiendas que lleva la ley están enfocadas en establecer acciones conjuntas con los principales aliados europeos de Estados Unidos, así como con países de la región latinoamericana, para buscar ejercer presión a la dictadura sandinista en Nicaragua, la cual lleva en el poder desde el año 2007.

En el año 2018 estallaron en Nicaragua una serie de protestas ciudadanas lideradas por estudiantes universitarios, que exigían la renuncia inmediata tras unas fallidas reformas al sistema de pensiones en el país, estas protestas fueron duramente reprimidas por los agentes de la policía afín al régimen de Ortega.

Desde entonces, Washinton ha venido aplicando sanciones a los principales operadores políticos de Ortega en Nicaragua, así como a empresas e instituciones que han servido para la consolidación de la dictadura.

La crisis en Nicaragua ha dejado cientos de victimas, miles de heridos y más de cien mil ciudadanos exiliados en países como Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos y España, generando una lamentable crisis migratoria dd nicaragüenses que huyen de la represión y el hostigamiento.

Un censo independiente llamado Urnas Abiertas reportó que en Nicaragua hubo un abstencionismo del 81% en estos recientes comicios, en los que Ortega aparecía prácticamente solo en las boletas, en frente a candidatos desconocidos, de partidos colaboracionistas.